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Un Matrimonio Envidiable
Quisiera hablaros de una pareja amiga mía, ahora que tanto se habla de lo que es un matrimonio, que es ser una familia y de la lucha por la igualdad de derechos.
Mis amigos se conocieron cuando eran adolescentes portadores de acne, con las hormonas haciendo de las suyas y con la despreocupación natural de su edad, ese verano ocurrió lo que tenia que ocurrir, seria por eso de las hormonas digo yo, pero la amistad paso a un nivel mas profundo.
Nadie se sorprendió que se declarasen pareja, pues se veía venir. Hubo a quien le agrado y hubo quien no lo entendía pues muchas decían que el se merecía algo mejor. Las familias desde luego no respondieron como deberían, cuestión de la diferencia generacional me imagino, o por lo menos quisiera pensar eso.
Pero cuando llego el momento de irse a la universidad cada uno fue a una distinta y ocurrió lo lógico, la distancia pudo mas que ese amor adolescente que tanto quebraderos de cabeza produjo en ambas familias.
Cuando volvieron de la universidad retomar su relación con la misma pasión, como si no hubiese pasado nada, para disgusto de la familia y de no pocas amigas nuestras que aun no lo entendían y estaban dispuestas a curarles.
Llevan juntos, pues a ver, 20 años, el es la pareja ideal, comparte las tareas, trabaja y ahora le ha dado por estudiar de nuevo para ser psicopedagogo, el dice que le servirá cuando su niño tenga problemas escolares, la verdad es que siempre le gusto mucho los niños, el también es un hombre detallista. Los dos son respetuosos, comprensivos, cariñosos y amigos de los amigos, la única pega en esta relación es que no pueden tener niños propios, pero su amor se vuelca y se desarrolla en su hijo adoptivo, sin descartar nuevas incorporaciones a la familia.
Muchos matrimonios y muchas familias quisieran parecerse a mis amigos, si mis “amigos”, son una pareja envidiable que quieren casarse en toda regla, pero en EE.UU. aun les queda mucho camino que recorrer para llegar donde estamos nosotros, en eso y en muchas otras cosas le llevamos la delantera. Pese a quien pese.
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Comentarios
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| De: BLAGDAROS |
Fecha: 2005-04-27 17:28 |
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Lo que me extraña es que les dejen adoptar.
En fin, está claro que queda mucho por andar y al menos, podemos estar contentos por llevar la delantera en algo. :-)
Por cierto, veo que en esta bitácora salen los trackbacks pero en la conjura no y es una pena, porque me hubiera gustado meterlo en el artículo que enlacé. ¿Puedes mirar de activarlo?.
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| De: chiz |
Fecha: 2005-04-27 20:41 |
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Con el apagón de bloxus perdí mucha información y por lo visto al arreglar algunas cosas estropee otras, pero estoy en ello, te avisare.
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| De: Alcanor |
Fecha: 2005-04-28 18:13 |
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Entiendo perfectamente que les dejen casarse, es mas, me parece absolutamente normal. Sin embargo en el tema de la adopcion no soy tan abierto, no por ellos, que estoy seguro de que un homosexual puede ser tan buen padre como un heterosexual, si no por el resto de niños.
Todos hemos sido pequeños y los crios tienden a utilizar cualquier situacion para bien o para mal. No me gustaria ver a niños llorando en la escuela porque "¡tu papa es un maricon!"
En fin, habria que andar con cuidado en este tema. Lo importante en estos casos creo que son sin duda los niños, no los padres.
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| De: Anónima |
Fecha: 2005-04-28 22:40 |
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Alcanor:
En parte estoy de aacuerdo contigo, pero en parte no.
La cuestión es si hay un niño que familias estarían dispuestas a adoptar a un niño que lo necesite.
En la elección debe primar el interés del niño, claro. Pero hay niños mayores, con hermanos, enfermos que nadie los quiere adoptar y si los adoptara una familia homo, estarían mejor que en el orfanato ¿no?
También hay familias hetero en que uno de los progenitores se presta a burlas: es muy gordo, muy bajito,muy cegato, negro, budista...
¿a esos tampoco hay que dejarles adoptar? ¿donde está la frontera?
Vamos que yo creo que la ley debe ser que todos pueden adoptar, pero a cada niño hay que darle la mejor familia para él. Y no sé como hacen para elegir entre una dos familias hetero, para dar a una u otra el niño en adopción, pero criterios similares deberían regir para decicidir si el niño estaría mejor con una familia hetero que homo o viceversa.
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| De: Anónima |
Fecha: 2005-04-28 22:43 |
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chiz,
Me ha encantado el suspense de la historia :)
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| De: chiz |
Fecha: 2005-04-28 23:07 |
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Anónima,
Pues a mi me ha encantado tenerte de visita y que te haya gustado la historia.
Alcanor,
La posibilidad de adoptar niños por parte de los homosexuales es una discusión estéril, la ley ya contempla esa posibilidad, la diferencia estaría en la adopción por parte de un matrimonio de mismo sexo.
Sinceramente cuesta pensar, y me desconcertaría si así fuese, que un soltero homosexual si puede adoptar y un matrimonio homosexual no pueda por ley.
Como bien ha puntualizado anónima el interés del niño es lo que debe primar, cualquier otra consideración es secundaria. Ahora bien, no porque nuestra sociedad aun no este acostumbrado a matrimonios de mismo sexo hemos de negarles el derecho a adoptar basándonos en una suposición.
La crispación que rodea la ley de matrimonios del mismo sexo pasara con el tiempo y pronto se vera como algo totalmente normal, lo mismo ocurrió con el divorcio.
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| De: BLAGDAROS |
Fecha: 2005-04-29 06:52 |
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>Todos hemos sido pequeños y los crios tienden a utilizar cualquier situacion para bien o para mal. No me gustaria ver a niños llorando en la escuela porque "¡tu papa es un maricon!"
Es un argumento que he escuchado muchas veces, entre otras personas, a ese alcalde de Ares, pero si no humillan al niño por eso, lo harán por otra cosa. Los niños en su inocencia, pueden ser crueles a más no poder. En realidad, tampoco creo que tenga que ser así. Lo que hoy se dice de los hijos de padres homosexuales, hace unos años, se decía de los colegios que tienen niños inmigrantes de otras razas y se ha podido comprobar que en los colegios donde el centro se ha preocupado de facilitarles la integración, los niños han aceptado al inmigrante sin problemas.
Si es por eso, prohibe por ley que la madre del niño sea prostituta o que el padre sea barrendero, que seguro que por eso también se reirán de él.
Yo creo que en realidad, lo que hay es que educar a los niños en el respeto. Y eso se puede hacer tanto en casa como en la escuela. ¿Que en el camino puede haber algún niño que lo pase mal?, pues es posible, no digo que no, pero creo que mientras no aceptemos dar ese paso, no podremos hablar de respeto a los homosexuales.
Por otro lado, Chiz se me adelantó con lo de que si homosexual puede adoptar(y puede) sería absurdo que una pareja homosexual no pudiera.
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| De: Akin |
Fecha: 2005-05-13 12:17 |
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Entiendo perfectamente que les dejen casarse, es mas, me parece absolutamente normal. Sin embargo en el tema de la adopcion no soy tan abierto, no por ellos, que estoy seguro de que un negro puede ser tan buen padre como un blanco, si no por el resto de niños.
Todos hemos sido pequeños y los crios tienden a utilizar cualquier situacion para bien o para mal. No me gustaria ver a niños llorando en la escuela porque "¡tu papa es un negro!"
Alcanor, no te lo tomes a mal, en serio, sólo quería reflejarte tu razonamiento con otro caso a mi entender similar, el de parejas de razas distintas.
Si ese razonamiento se mantuviese en público nadie negaría que impedir la adopción a parejas interraciales sería una barbaridad, pero sí se sostiene con parejas homosexuales...
Me temo que lo de los niños podría, puntualmente, llegar a ser cierto, pero la forma de superarlo no es impidiendo adopciones, sino haciendo que eso sea tan normal que la sociedad se vea obligada a aceptarlo, como ya se ha visto obligada a aceptar las parejas interraciales y los hijos de color café con leche.
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| De: irichc |
Fecha: 2005-05-19 12:43 |
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Permitidme reproducir una argumentación a la que acudo en estos casos:
>.
Saludos.
Daniel.
http://www.miscelaneateologica.tk
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| De: irichc |
Fecha: 2005-05-19 12:44 |
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El lobby gay y la heterosexualidad degenerada (la homosexualidad siempre lo es) quieren que el sexo sea algo indiferente, neutro, relativo, convencional, intercambiable. Pero el sexo es algo más que echar una cana al aire. En cierto modo es la esencia del hombre, tanto del vulgar y sensual como del extraordinario y espiritual. Ambos se definen en base a su relación con el sexo, sea ésta inercial o racional, obvia o problemática. Negar esta condición constitutiva del sexo es negar al hombre y convertir la humanidad en una especie animal más. Con la diferencia de que, para colmo, se la condena a la más vergonzante y egoísta de las extinciones en el altar de la lujuria.
Los homosexuales tienen un vicio por su condición, pero no pecan si no consienten a él. Absolutamente nadie puede ignorar indefinidamente las tendencias viciosas, y ningún mortal está libre de pecado. Ahora bien, ¿qué pensaríais de un obeso que intentase elevar la gula a la categoría de privilegio civil? Una cosa es respetar a los homosexuales y otra muy distinta es reconocer a los gays, capitular frente a la bajeza.
Antes he dicho que el sexo, como valor psicológico, es la esencia del hombre, ya que no hay manera de sustraerse de él mientras se está vivo. Sin embargo, el sexo como valor moral es voluntad de descomposición, de desintegración y de vacío. Es una protesta contra el peso de la existencia. Se opone, entonces, al amor, del que resulta lo contrario: la voluntad de unión, de integración y de lleno, la afirmación de la vida.
Un monstruo no es tal por su carácter improbable, es decir, por la parvedad de casos de su tipo, pues, si así fuera, también serían monstruos los seres excepcionales, Jesucristo a la cabeza. Ahora bien, el fenómeno monstruoso se da cuando un ser está dotado de órganos o facultades que no corresponden a fin alguno, como por ejemplo, tres ojos en un mismo rostro (que rompen el eje de simetría de la visión), la bicefalia (que impide ejercer autónomamente el control sobre los miembros) o la atracción por personas del mismo sexo, destinada a eliminar el amor de la faz de la tierra, como preámbulo macabro a la desaparición de la raza humana.
Primero fue el amor sin descendencia ("libre"), luego el amor sin compromiso (al que habría que llamar "libérrimo"). Ahora sólo queda el "amor" sin amor, entiéndase, la cópula libertina, esgrimiendo el mero goce escatológico del propio cuerpo en perjuicio de cualquier otra consideración. Hay heterosexuales que "aman" así, pero no están obligados a hacerlo. La institución jurídica del "matrimonio homosexual", por contra, crea un paradigma que desecha cualquier forma de relación que no sea la fundada en el banal interés erótico.
No puede haber comunión de ideales ni afirmación de la vida (esto es, familia) desde la perspectiva de la caducidad, como tampoco puede darse la amistad desde la instrumentalización sexual del otro ("Para considerar a una mujer nuestra 'amiga' sería preciso que nos inspirase alguna suerte de antipatía física", dejó escrito Nietzsche). Los homosexuales degradan el amor, rebajándolo hasta el nivel de la amistad, para acto seguido arruinar la amistad, encerrándola en la mazmorra del sexo.
Y bien, el origen de la homosexualidad es sociológico, a saber: una mala disposición del padre para que el hijo se identifique con él. Y como el error engendra error, de familias malas pueden salir familias peores y hasta antifamilias o pseudofamilias. ¿Cuál es el quid del descalabro? Una sociedad débil, egoísta e individualizada daría lugar a esta clase de fenómenos inexplicables.
Hoy los jacobinos, antes iusnaturalistas, olvidan ese límite que el mismo Parlamento inglés se puso: "La ley lo puede todo, excepto convertir a un hombre en mujer".
La medida legislativa que se comenta no ha sido acordada por ser un avance en materia alguna, sino por resultar electoralmente sabrosa. No ataquéis, pues, a la Iglesia, que siempre dijo lo mismo: atacad al partidillo que desde su fundación hasta la fecha ha tardado 125 años en reconocer y proclamar un "derecho inalienable", como parece al fin que lo es el concubinato homosexual. Mas adelantemos algo de teoría.
El buen Estado debe reconocer los máximos derechos, que son finitos y consustanciales, y al menos garantizar las libertades, infinitas y de carácter accidental, en tanto que éstas no frustren a los primeros. Es de notar que los derechos se complementan mutuamente (al integrar la noción de hombre), mientras que las libertades de signo contrario (que constituyen al individuo) se limitan recíprocamente. Los derechos, a su vez, constriñen las libertades adversas a su realización, pero ninguna libertad, ejecutada para el caso, puede disminuir un derecho en general reconocido.
Visto esto, pocos negarán que el trocar una libertad en derecho positivo "erga omnes" equivale a debilitar por un tiempo indeterminado todas las libertades y también todos los derechos naturales que se le oponen (verbigracia, el derecho a la familia). Aquí se une el inconveniente de que con ello no se protege nada duradero que justifique tal gravamen, quedándose la cosa en un mero refrendo "a posteriori" de la voluntad de Zutano y Mengano, privadamente respetable, si bien inútil y redundante en lo público. El individualismo institucional, además de ser una suerte de oxímoron, empobrece la esencia del hombre.
Un Estado que garantice todos los derechos será o bien perfecto, si los armoniza con la libertad, o bien tiránico, si no lo logra. En adición, un Estado que reconozca todas las libertades se destruirá a sí mismo, convirtiéndose en anarquía. Por último, el que sólo reconozca parte de ellas cederá una fracción de su soberanía a grupos de poder, cual oligocracia.
Las parejas estables gays, las poquísimas que hay y que habrá, no dan nada a la sociedad, luego la sociedad no les debe nada en tanto que parejas. Ello aún sin entrar a juzgar su aptitud moral, que, por supuesto, yo también discuto.
El amor, en efecto, es la unión perpetua (o así pretendida) de dos seres y, en el caso de hombre y mujer, unión en cuerpo y espíritu. "Que sean una sola carne": cualquier otra definición lo desvirtúa. Así pues, el amor erótico, a diferencia del amor intelectual o místico, implica que esa perpetuidad se extienda al cuerpo mediante la descendencia. Y no puede decirse que el "amor" entre homosexuales sea místico, pues es carnal. Entonces, al carecer de fines carnales, es falso amor erótico, es mera lujuria y sometimiento a las pasiones, lo cual -si bien no basta para incapacitar o desacreditar a nadie- tampoco debe conceder derechos de más.
La sodomía no tiene ningún fin, ni próximo ni remoto, que no sea la obtención de placer. Rascarse un brazo -se me contestará- tampoco cuenta con fines adicionales, y no por ello entra en la categoría de lo anormal o deforme. Pero nadie consagra una parte importante de su vida a rascarse, ni aspira a edificar algo superior a partir de este fundamento. Por ello es un abuso crear instituciones jurídicas "ad hoc" que, más allá de la protección contractual, amparen derechos inexistentes, como el que puedan tener los zurdos a trepar escaleras violetas. Máxime cuando tales prerrogativas individuales se oponen a derechos inalienables de la sociedad, por ejemplo, el de fundar una verdadera familia.
Pero advirtamos este extremo: El matrimonio civil es el sometimiento del compromiso eterno a la contingencia contractual, la permuta de la fidelidad de dos por la voluntad de uno y otro. Sólo hay un matrimonio: el que nace queriendo durar para siempre; sólo Dios puede refrendar pactos incondicionales, indisolubles en sí y superiores a todo albedrío una vez consumados.
Si el matrimonio civil ha logrado prosperar ha sido dado su parasitarismo con respecto al católico, empezando por el nombre. A pesar de ello, ha supuesto una brecha en la noción sacramental de la familia, que ahora se concibe con los trazos pragmáticos de una sociedad en comandita. No es extraño que ya muchos vean en esa versión descafeinada y falsa de matrimonio, y por extensión también en el matrimonio católico, un "papeleo inútil", prefiriendo a cualquier vínculo formal la ausencia completa de sujeción, el mero estado de facto, la idílica beatitud primitiva.
Viene entonces cuando, en un ataque de inconsecuencia, "el pueblo", el atolondrado pueblo, exige que se legisle sobre las parejas de hecho porque la razón natural y la "igualdad" lo requieren. Salimos, pues, de una regulación para caer en otra. ¿Con qué fin? Protegernos de nuestra propia voluntad, aunque lo hagamos de manera artificiosa mediante la ley, que imaginamos no impuesta, sino emanada de nuestras conciencias.
El "matrimonio homosexual", en fin, es un paso más en este montaje metafísico-jurídico, nacido para vaciar al hombre de sus responsabilidades irrenunciables en favor de un Estado omniabarcante, cuyo proceder no debe cuestionarse ni siquiera en el fuero interno. Se trata en definitiva del sueño de un déspota como Napoleón, perpetuado en el ideario fáustico del ateo.
Además, el placer sexual es una pasión y, por consiguiente, carece de fines propios. Los homosexuales no reinvindican el derecho al amor (eso iba a ser como reinvindicar el derecho a la alegría: una estupidez), sino al placer. La capacidad de amar no puede regularse de forma directa, pues es de naturaleza interna. Sólo se regulan los actos externos, a saber, la consecución de una descendencia, a cuyo núcleo afectivo llamamos familia, o en su caso, la búsqueda del mero goce, a la que nos referimos como concubinato. La homosexualidad queda forzosamente reducida a este último supuesto.
El sexo es siempre promiscuo, el amor es lo único que le pone freno. Y el amor necesita un cauce o fin duradero para no extraviarse ni agotarse demasiado pronto. Así pues, el "amor homosexual", aun si existiese, cosa que niego, no tendría nada que ver con el matrimonio al no contar con fines naturales.
Los gays reclaman el derecho al matrimonio para escarnecer el amor y, mediante su marginación, parecer ellos menos enfermos. Se intenta dar una solución sociológica a un problema psicológico, arrastrándose a todo el cuerpo social en una caída en picado hacia la animalidad.
En resumen:
1) El "amor homosexual" es un acto natural (la cópula) carente de fines naturales (la reproducción).
2) Todo amor busca unir a perpetuidad (el amor entre madre e hijo, padre e hijo, etc. no busca unir a perpetuidad, porque ya nace unido por el parentesco), pero el "amor homosexual" no sólo no lo logra, sino que no puede lograrlo desde sí mismo.
3) Luego, o bien el "amor homosexual" no busca unir a perpetuidad, o bien lo busca sin fruto.
4) Si no lo busca, no es amor.
5) Ahora bien, si lo busca sabiendo que no puede lograrlo, también es engaño.
6) Ergo, se elija lo que se elija, aceptadas las premisas, el "amor homosexual" sólo impropiamente puede llamarse amor.
7) Y, si no se aceptan las premisas, entonces llamad amor a cualquier entretenimiento pasajero, con lo que demostraréis que, para conseguir vuestro cometido habéis tenido que degradar el concepto, tal y como se entiende de ordinario.
Ahora el único freno contra la poligamia es la "dignidad de la mujer", que se esgrimiría como indisponible frente a aquellas a las que no les importase compartir marido. Pero parece que a nadie le preocupa la dignidad de la familia. Es hipócrita: permitimos uniones contra natura, minoritarias en nuestra sociedad, y les negamos a los inmigrantes sus uniones tradicionales que, siendo incorrectas, al menos no carecen de fines.
Debo insistir: los gays no buscan ser naturalmente iguales que el resto de parejas, porque es imposible, ya que su condición física y espiritual se lo niega. Buscan que esas parejas sean iguales a ellos: eso sí es posible, y la ley aquí es sólo un instrumento para perpetuar esa práctica marginal. Por lo común la ley reafirma la costumbre generalmente aceptada; en España se ve que también nace para negarla y pervertirla a golpe de chantaje moral.
No deja de ser sintomático el que muchos os hayáis tomado a modo de cruzada la invención de derechos, queriendo dotar de una dignidad especial a quien de por sí no la tiene. Como el que maquilla a una rana.
Sólo hacer notar que el "amor homosexual", como el supuesto amor de los animales, carece de fines conscientes o inconscientes. Con la misma autoridad con que hoy se casan hombres con hombres y mujeres con mujeres, podrían "casarse" caballos con yeguas y hasta yeguas con novillos, amparándose la extravagancia en la libre voluntad del campesino. Ahora bien, el consentimiento sin derecho no obliga a terceros, pues es pacto entre criminales; y España y Portugal bien pueden dividirse el mundo en Tordesillas, que el mundo seguirá su curso.
Saludos.
Daniel.
http://www.miscelaneateologica.tk
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| De: BLAGDAROS |
Fecha: 2005-05-19 17:05 |
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>El lobby gay y la heterosexualidad degenerada (la homosexualidad siempre lo es) quieren que el sexo sea algo indiferente, neutro, relativo, convencional, intercambiable.
-Según el DRAE:
Degenerado, da.
(Del part. de degenerar).
1. adj. Dicho de una persona: De condición mental y moral anormal o depravada, acompañada por lo común de peculiares estigmas físicos. U. t. c. s.
Ni el hecho de ser homosexual, ni heterosexual suponen la posesión de ninguna mentalidad ni moral específica, ni de estigma físico de ningún tipo. Es de suponer que entre ambos grupos de personas habrá degenerados, pero no es característica fundamental de ninguno de ellos el serlo. Decir otra cosa, es falaz.
-Cada heterosexual/homosexual quiere una cosa que no necesariamente tiene por que coincidir con lo que quieran el resto. Decir que "los homosexuales quieren" algo, es falaz, sobre todo cuando no se aportan pruebas ni indicios de ello. (Y van dos).
>Pero el sexo es algo más que echar una cana al aire.
Cada uno experimenta el sexo como quiere y le dejan. Decir lo que "es" el sexo con carácter absoluto supone imponer tu concepto de lo que es el sexo a los demás y de nuevo, es una falacia.
>En cierto modo es la esencia del hombre, tanto del vulgar y sensual como del extraordinario y espiritual. Ambos se definen en base a su relación con el sexo, sea ésta inercial o racional, obvia o problemática. Negar esta condición constitutiva del sexo es negar al hombre y convertir la humanidad en una especie animal más.
Una cosa es que sea una de las principales motivaciones de las personas y otra cosa es que sea su esencia. El sexo es una de las motivaciones principales en todos los mamíferos y de hecho, lo es mucho más en otras especies. Así pues, el sexo no es la esencia del hombre, sino de los mamíferos .
Para mi la esencia del hombre es el conjunto de reacciones bioquímicas que lo hacen capaz de pensar y de sentir de una forma que ningún otro ser conocido es capaz de hacer porque es esto lo que los hace únicos y no el sexo.
>Con la diferencia de que, para colmo, se la condena a la más vergonzante y egoísta de las extinciones en el altar de la lujuria.
El que se avergüence de su inclinación sexual es muy libre de hacerlo, pero no sé que tiene que ver la inclinación sexual de una persona con el egoísmo. Y respecto a la lujuria, primero habría que definir qué conductas son lujuriosas y por qué y luego podríamos entrar en el tema.
>Los homosexuales tienen un vicio por su condición, pero no pecan si no consienten a él.
Un "vicio" ha de ser necesariamente perjudicial para aquel que lo practica. Está claro que no apruebas las conductas homosexuales, pero no tienes derecho ni motivo alguno para decir que el homosexual se hace daño al querer a una persona del mismo sexo.
El hecho de pecar importará en la medida en que eso preocupe al que peca. Yo soy muy pecador y la verdad, me trae sin cuidado. No sé por qué los moralistas católicos estais empeñados en creer que los que no profesamos vuestra fé estamos, o debieramos estar comprometidos con vuestras leyes éticas y morales.
>Ahora bien, ¿qué pensaríais de un obeso que intentase elevar la gula a la categoría de privilegio civil?
Los excesos de la gula son perjudiciales en sí mismos. Producen graves problemas de salud. Es distinto por tanto.
De todos modos, yo estoy gordo; peso 125 kilos y si alguien por ser gordo alguien me llamase degenerado, infrahumano, tarado o otras de las cosas que la gente como tu soleis llamar a los homosexuales, no se lo iba a consentir, puedes tenerlo por seguro.
>Una cosa es respetar a los homosexuales y otra muy distinta es reconocer a los gays, capitular frente a la bajeza.
Reconocerles sus derechos no es capitular. Muchos homófobos pretenden hacer ver que al equiparar los derechos de los homosexuales con los de los heterosexuales se está poniendo la homosexualidad como modelo a seguir, pero eso es falaz. (y ya van cuatro).
>Antes he dicho que el sexo, como valor psicológico, es la esencia del hombre, ya que no hay manera de sustraerse de él mientras se está vivo.
Ah, ¿es por eso?. Un mamífero tampoco puede sustraerse de él mientras está vivo. ¿En qué nos diferenciamos de él entonces?.
>Sin embargo, el sexo como valor moral es voluntad de descomposición, de desintegración y de vacío.
El sexo no es un valor moral en sí mismo. La moralidad puede condicionar o reprimir determinadas conductas sexuales, que es algo muy distinto. Y eso de "descomposicion, desintegración y vacío" me parece lo mismo que no decir nada.
Es una protesta contra el peso de la existencia. Se opone, entonces, al amor, del que resulta lo contrario: la voluntad de unión, de integración y de lleno, la afirmación de la vida.
>Un monstruo no es tal por su carácter improbable, es decir, por la parvedad de casos de su tipo, pues, si así fuera, también serían monstruos los seres excepcionales, Jesucristo a la cabeza. Ahora bien, el fenómeno monstruoso se da cuando un ser está dotado de órganos o facultades que no corresponden a fin alguno, como por ejemplo, tres ojos en un mismo rostro (que rompen el eje de simetría de la visión), la bicefalia (que impide ejercer autónomamente el control sobre los miembros) o la atracción por personas del mismo sexo, destinada a eliminar el amor de la faz de la tierra, como preámbulo macabro a la desaparición de la raza humana.
¿Me estás comparando tener tres ojos o dos cabezas con que te gusten las personas de tu mismo sexo?.
¿En qué te basas que el destino de la homosexualidad es eliminar el amor?. Esa tontería de que la homosexualidad llevará al hombre a la extinción no se sostiene por ningún lado.
>Primero fue el amor sin descendencia ("libre"), luego el amor sin compromiso (al que habría que llamar "libérrimo"). Ahora sólo queda el "amor" sin amor, entiéndase, la cópula libertina, esgrimiendo el mero goce escatológico del propio cuerpo en perjuicio de cualquier otra consideración.
Para quienes creeis que la única finalidad del amor y del sexo es la reprodución, entiendo que lo veais así, pero vamos, creo que no es una opinión muy popular. Y desde luego, es vuestra opinión y no teneis derecho a imponerla.
>No puede haber comunión de ideales ni afirmación de la vida (esto es, familia) desde la perspectiva de la caducidad, como tampoco puede darse la amistad desde la instrumentalización sexual del otro ("Para considerar a una mujer nuestra 'amiga' sería preciso que nos inspirase alguna suerte de antipatía física", dejó escrito Nietzsche).
-Vida no es igual a familia. Puede haber vida sin familia. Y además, la familia no tiene porqué regirse por tus valores éticos y morales.
-La frase de Nietzsche, a parte de estar sacada de contexto es reduccionista en demasía. Según él, sería perfectamente natural mantener relaciones con tu propia madre. ¿Apruebas este tipo de relaciones?. Por cierto, la frase más conocida de Nietzsche es "Dios ha muerto, viva el superhombre", así que no te conviene buscar apoyo en sus teorías porque te aseguro que saldrías perdiendo.
>Los homosexuales degradan el amor, rebajándolo hasta el nivel de la amistad, para acto seguido arruinar la amistad, encerrándola en la mazmorra del sexo.
¿Existe alguna prueba de ello o es una mera conjetura?.
Para mi la Iglesia degrada el sexo, rebajándolo hasta el nivel reduccionista de la reproducción sin más y encerrándolo en la mazmorra de la represión.
>Y bien, el origen de la homosexualidad es sociológico, a saber: una mala disposición del padre para que el hijo se identifique con él.
Falacia como la copa de un pino.
La homosexualidad ha existido en todas las sociedades y culturas habidas y por haber así que su origen no puede ser sociológico. La aceptación/rechazo de la homosexualidad sí que es un aspecto sociológico, pero no la homosexualidad como inclinación sexual.
>Y como el error engendra error, de familias malas pueden salir familias peores y hasta antifamilias o pseudofamilias.
Uffff..."malas familias", "antifamilia", "pseudofamilia",...términos vagos y confusos que seguramente encubren nuevas falacias.
>¿Cuál es el quid del descalabro?
Que no hay tal descalabro.
>Una sociedad débil, egoísta e individualizada daría lugar a esta clase de fenómenos inexplicables.
Inexplicables para una persona cerrada de mente como tu, pero que en realidad tienen una explicación muy sencilla.
>Hoy los jacobinos, antes iusnaturalistas, olvidan ese límite que el mismo Parlamento inglés se puso: "La ley lo puede todo, excepto convertir a un hombre en mujer".
No sé cuales son las tésis actuales de los jacobinos. Los perdí de vista desde la revolución francesa. En cualquier caso, la homosexualidad no pretende convertir nada en nada. Creo que confundes al homosexual con el transexual. A diferencia de lo que puedas creer, el cambio de sexo no es la aspiración de todo homosexual.
>La medida legislativa que se comenta no ha sido acordada por ser un avance en materia alguna, sino por resultar electoralmente sabrosa.
Ah, ¿y porque es electoralmente sabrosa?. Pues porque el pueblo la apoya. ¿Y porque la apoya?, porque creen que es justo. ¿Para quien gobierna o debería gobernar el Gobierno?; para el pueblo. ¿Que más legitimidad necesitan para aprobar una ley?.
¿Que deberían hacer?, ¿Lo que hizo el PP con la guerra de Irak?, ¿Ir contra los deseos del pueblo?. Muy cristiano, si...masacrar gente por petróleo.
>No ataquéis, pues, a la Iglesia, que siempre dijo lo mismo: atacad al partidillo que desde su fundación hasta la fecha ha tardado 125 años en reconocer y proclamar un "derecho inalienable", como parece al fin que lo es el concubinato homosexual. Mas adelantemos algo de teoría.
No atacaré a la Iglesia en tanto ella no intente acabar con el laicismo. Si la Iglesia es incapaz de ver donde están sus límites e intenta reprimir a aquellos que no creen en sus dictados, entre los cuales me encuentro, no te extrañe que les ataque.
>El buen Estado debe reconocer los máximos derechos, que son finitos y consustanciales, y al menos garantizar las libertades, infinitas y de carácter accidental, en tanto que éstas no frustren a los primeros.
Claro, pero es que los derechos, libertades, etc. son de "todos", no solo vuestras. Y no hay ningún derecho que obligue a una persona a comportarse de acuerdo a la moral católica. Los derechos suponen privilegios y no restricciones y en la medida de que se prive de un derecho a un sector de la sociedad, sea por el motivo que sea, habrá discriminación.
>Visto esto, pocos negarán que el trocar una libertad en derecho positivo "erga omnes" equivale a debilitar por un tiempo indeterminado todas las libertades y también todos los derechos naturales que se le oponen (verbigracia, el derecho a la familia).
Pues parece que la mayoría de los españoles lo niega. De hecho, la mayoría de los católicos lo niegan.
>Aquí se une el inconveniente de que con ello no se protege nada duradero que justifique tal gravamen, quedándose la cosa en un mero refrendo "a posteriori" de la voluntad de Zutano y Mengano, privadamente respetable, si bien inútil y redundante en lo público.
Inútil para ti y los tuyos, pero muy útil para el conjunto de la sociedad.
>El individualismo institucional, además de ser una suerte de oxímoron, empobrece la esencia del hombre.
La Iglesia es el máximo exponente del individualismo institucional, ya que ni siquiera tiene en cuenta la opinión de sus fieles, sino que les ordena mediante lo que supuestamente son mandatos divinos, de una forma despótica.
>Un Estado que garantice todos los derechos será o bien perfecto, si los armoniza con la libertad, o bien tiránico, si no lo logra.
Sí, pero un derecho solo es tal si es concedido a "todos". También a "ellos", mal que os pese.
>En adición, un Estado que reconozca todas las libertades se destruirá a sí mismo, convirtiéndose en anarquía.
En realidad ha habido Estados que han perdurado durante mucho más tiempo del que dura nuestra democracia, de lo que ha durado vuestro franquismo y de hecho, de lo que ha durado cualquier sistema de gobierno moderno sin la necesidad de reconocer todas esas libertades, pero ese es otro tema. Simplemente lo digo para hacerte ver el problema que tiene hacer esas afirmaciones tan rotundas y sin fundamento.
>Por último, el que sólo reconozca parte de ellas cederá una fracción de su soberanía a grupos de poder, cual oligocracia.
Por eso, es justo que se reconozca la libertad de casarse a los homosexuales.:-)
>Las parejas estables gays, las poquísimas que hay y que habrá, no dan nada a la sociedad, luego la sociedad no les debe nada en tanto que parejas.
Si son poquísimas, ese terrible destino al que está avocado el hombre de "extinguirse en el altar de la lujuria" no será para tanto, ¿no crees?.
Y no hay duda de que para gente como tu, no darán nada a la sociedad, pero por difícil que te parezca, un hombre aún siendo homosexual es capaz de hacer muchas cosas. Supongo que tal como eres, vivirás siempre acuciado por la duda: "¿Y si el panadero es homosexual?, ¿será homosexual el conductor del autobus?...".
Sí, muchos homosexuales trabajan para ganarse el pan y es seguro que muchos de ellos te sirven a tí a y a los tuyos sin despacharos con ese desprecio que tu muestras por ello. Y por eso, se merecen algo: se merecen el reconocimiento y la protección legal que da la familia en la medida que deseen obtenerla y muchas otras cosas.
Y entrando en esa linea reduccionista que parece conducir a que una persona solo proporciona algo a la sociedad si es capaz de reproducirse, ¿qué proporciona una persona estéril a la sociedad que no proporcione un homosexual?. ¿Y un cura?, ¿que proporciona?.
>Ello aún sin entrar a juzgar su aptitud moral, que, por supuesto, yo también discuto.
Me da dentera de solo pensarlo.
>El amor, en efecto, es la unión perpetua (o así pretendida) de dos seres y, en el caso de hombre y mujer, unión en cuerpo y espíritu.
Falso. Hay muchos tipos de amor. Yo a mi padre lo amo. Entiendo que no te refieres a ese tipo de amor, pero como estás definiendo el amor en términos absolutos para justificar la argumentación errónea que sigue, me parece oportuno, hacerlo notar.
>"Que sean una sola carne": cualquier otra definición lo desvirtúa.
Lo desvirtuará, pero por lo menos puede no ser errónea, como la que tu das.
>Así pues, el amor erótico, a diferencia del amor intelectual o místico, implica que esa perpetuidad se extienda al cuerpo mediante la descendencia.
Falso. El amor erótico no implica descendencia. En caso contrario, el estéril no podría experimentar amor erótico.
>Y no puede decirse que el "amor" entre homosexuales sea místico, pues es carnal.
¿Y el de una persona estéril?.
>Entonces, al carecer de fines carnales, es falso amor erótico, es mera lujuria y sometimiento a las pasiones, lo cual -si bien no basta para incapacitar o desacreditar a nadie- tampoco debe conceder derechos de más.
Ni de menos. Los mismos, que es lo que se pretende.
>La sodomía no tiene ningún fin, ni próximo ni remoto, que no sea la obtención de placer.
Ni el sexo oral, ni la masturbación, ni el fetichismo,...¿por eso deben estar discriminados socialmente aquellos que lo practiquen?.
Al final, solo van a poder casarse cuatro pelagatos.
>El matrimonio civil es el sometimiento del compromiso eterno a la contingencia contractual, la permuta de la fidelidad de dos por la voluntad de uno y otro. Sólo hay un matrimonio: el que nace queriendo durar para siempre; sólo Dios puede refrendar pactos incondicionales, indisolubles en sí y superiores a todo albedrío una vez consumados.
El matrimonio civil, existe desde antes que el eclesiástico y se rige por una norma legal, no por lo que Dios diga. Para vosotros, tenéis el matrimonio eclesiástico que se ajusta perfectamente a vuestras necesidades y a vuestra moral. Tenéis además el amparo del matrimonio civil, que toma efecto en el mismo momento que el eclesiástico. Pero no teneis derecho a apropiaros de él para vuestros fines exclusivos.
El matrimonio civil es una figura creada dentro del ordenamiento jurídico, para todos; católicos y no católicos y por tanto, solo tiene sentido en la medida de que sea válido para todos.
En definitiva, teneis perfecto derecho a instar a vuestros feligreses gays a que no se casen, pero a los demás, dejarlos tranquilos.
>Si el matrimonio civil ha logrado prosperar ha sido dado su parasitarismo con respecto al católico, empezando por el nombre.
A ver, una cosa es que la Iglesia se haya aprovechado de su posición dominante durante la dinastía borbónica y posteriormente durante la dictadura franquista para reprimir por la fuerza bruta todo pensamiento laicista hasta el punto de anular el derecho al matrimonio civil y otra que el matrimonio civil haya parasitado al eclesiástico. El nombre, procede del latín y del derecho romano precristiano.
>A pesar de ello, ha supuesto una brecha en la noción sacramental de la familia, que ahora se concibe con los trazos pragmáticos de una sociedad en comandita.
Ya, claro. No me extrañaría lo más mínimo que siguiendo estos razonamientos, vuestro fin último fuera erradicar el matrimonio civil para volver a a obligar a la gente a casarse por la Iglesia como hacíais hace 30 años; pero está claro que los españoles no queremos volver a eso y preferimos la actual "degeneración" a la rectitud moral del franquismo.
>Viene entonces cuando, en un ataque de inconsecuencia, "el pueblo", el atolondrado pueblo, exige que se legisle sobre las parejas de hecho porque la razón natural y la "igualdad" lo requieren.
Si, que ciegos estamos a la "verdad del hombre" ¿a que si?.
También lo estábamos al decir que la tierra era redonda, que daba vueltas alrededor del sol, que el hombre provenía del mono, que el tenedor era un instrumento útil,...
>El "matrimonio homosexual", en fin, es un paso más en este montaje metafísico-jurídico, nacido para vaciar al hombre de sus responsabilidades irrenunciables en favor de un Estado omniabarcante, cuyo proceder no debe cuestionarse ni siquiera en el fuero interno.
¿Montaje?. ¿Y qué es la Iglesia, más que un montaje para ganar dinero y controlar a la gente a base de establecer cuales son esas responsabilidades irrenunciables?
>Se trata en definitiva del sueño de un déspota como Napoleón, perpetuado en el ideario fáustico del ateo.
Déspota es aquel que gobierna en base a su propio criterio sin escuchar ni tener en cuenta la opinión de aquellos a los que gobierna. Déspota era Franco y déspota es la Iglesia; la democracia se antepone al despotismo porque sí escucha a aquellos que gobierna y precisamente por ello, es su deber reformar el matrimonio.
>Además, el placer sexual es una pasión y, por consiguiente, carece de fines propios.
El placer es un fin en sí mismo.
¿Qué fin persigue fustigarse con un látigo, ponerse un cilicio o encerrarse en un edificio de por vida sin hacer nada más que rezar?.
>Los homosexuales no reinvindican el derecho al amor (eso iba a ser como reinvindicar el derecho a la alegría: una estupidez), sino al placer.
No, el matrimonio no les concede el derecho al placer. Afortunadamente eso es algo que no les podreis arrebatar por más que quisierais. El matrimonio les confiere una equiparación de derechos; les confiere la protección legal que proporciona de cara a prestaciones sociales, a impuestos, a becas...
>El sexo es siempre promiscuo, el amor es lo único que le pone freno.
No, el amor lo alimenta. De hecho, esa es su función biológica; alimentar el deseo sexual y fomentar el apego a la pareja para el cuidado del hijo.
>1) El "amor homosexual" es un acto natural (la cópula) carente de fines naturales (la reproducción).
El "amor estéril" o el "amor anticonceptivo" también lo es.
>2) Todo amor busca unir a perpetuidad (el amor entre madre e hijo, padre e hijo, etc. no busca unir a perpetuidad, porque ya nace unido por el parentesco), pero el "amor homosexual" no sólo no lo logra, sino que no puede lograrlo desde sí mismo.
Eso está por demostrar.
3) Luego, o bien el "amor homosexual" no busca unir a perpetuidad, o bien lo busca sin fruto.
Lo busca sin fruto (en el sentido de la reproducción) de la misma forma que lo busca el estéril o simplemente, aquel que ama sin desear tener hijos.
>4) Si no lo busca, no es amor.
Teoría reduccionista. ¿Realmente, solo ama quien busca a través del amor la reproducción?.
>7) Y, si no se aceptan las premisas, entonces llamad amor a cualquier entretenimiento pasajero, con lo que demostraréis que, para conseguir vuestro cometido habéis tenido que degradar el concepto, tal y como se entiende de ordinario.
¿Y que tal si llamamos amor a lo que dice el DRAE que es el amor, que al fin y al cabo, es el único órgano con autoridad suficiente como para decir qué es y qué no es el amor de forma inequívoca?.
amor.
(Del lat. amor, -ōris).
1. m. Sentimiento intenso del ser humano que, partiendo de su propia insuficiencia, necesita y busca el encuentro y unión con otro ser.
2. m. Sentimiento hacia otra persona que naturalmente nos atrae y que, procurando reciprocidad en el deseo de unión, nos completa, alegra y da energía para convivir, comunicarnos y crear.
3. m. Sentimiento de afecto, inclinación y entrega a alguien o algo.
4. m. Tendencia a la unión sexual.
5. m. Blandura, suavidad. Cuidar el jardín con amor.
6. m. Persona amada. U. t. en pl. con el mismo significado que en sing. Para llevarle un don a sus amores.
7. m. Esmero con que se trabaja una obra deleitándose en ella.
8. m. p. us. Apetito sexual de los animales.
9. m. ant. Voluntad, consentimiento.
10. m. ant. Convenio o ajuste.
11. m. pl. Relaciones amorosas.
12. m. pl. Objeto de cariño especial para alguien.
13. m. pl. Expresiones de amor, caricias, requiebros.
14. m. pl. cadillo (ǁ planta umbelífera).
~ al uso.
1. m. Arbolito de la familia de las Malváceas, parecido al abelmosco, de ramos cubiertos de borra fina, hojas acorazonadas, angulosas y con cinco lóbulos, pedúnculos casi tan largos como la hoja, y flor cuya corola es blanca por la mañana, algo encarnada al mediodía y rosada por la tarde. Se cría en la isla de Cuba y se cultiva en los jardines de Europa.
~ de hortelano.
1. m. Planta anual de la familia de las Rubiáceas, parecida al galio, de tallo ramoso, velludo en los nudos y con aguijones echados hacia atrás en los ángulos, verticilos de ocho hojas lineales, lanceoladas y ásperas en la margen, y fruto globoso lleno de cerditas ganchosas en su ápice.
2. m. almorejo.
3. m. lampazo (ǁ planta compuesta).
~ libre.
1. m. Relaciones sexuales no reguladas.
~ platónico.
1. m. amor idealizado y sin relación sexual.
~ propio.
1. m. El que alguien se profesa a sí mismo, y especialmente a su prestigio.
2. m. Afán de mejorar la propia actuación.
~ seco.
1. m. Nombre que designa diversas especies de plantas herbáceas cuyos frutos espinosos se adhieren al pelo, a la ropa, etc.
~es secos.
1. m. pl. Am. Mer. y Filip. amor seco.
al ~ del agua.
1. loc. adv. De modo que se vaya con la corriente, navegando o nadando.
2. loc. adv. Contemporizando, dejando correr las cosas que debieran reprobarse.
al ~ de la lumbre, o del fuego.
1. locs. advs. Cerca de ella, o de él, de modo que calienten y no quemen.
a su ~.
1. loc. adv. p. us. holgadamente.
con mil ~es.
1. loc. adv. coloq. de mil amores.
dar como por ~ de Dios.
1. fr. desus. Dar como de gracia lo que se debe de justicia.
de mil ~es.
1. loc. adv. coloq. Con mucho gusto, de muy buena voluntad.
en ~ compaña.
1. loc. adv. coloq. en amor y compaña.
en ~ y compaña, o en ~ y compañía.
1. locs. advs. coloqs. En amistad y buena compañía.
hacer el ~.
1. fr. Enamorar, galantear.
2. fr. copular (ǁ unirse sexualmente).
por ~ al arte.
1. loc. adv. coloq. Dicho de trabajar en algo: Por afición y desinteresadamente.
por ~ de.
1. loc. prepos. Por causa de.
por ~ de Dios.
1. expr. U. para pedir con encarecimiento o excusarse con humildad. Hágalo usted por amor de Dios. Perdone usted por amor de Dios.
requerir de ~es.
1. fr. Cortejar, galantear.
tratar ~es.
1. fr. Tener relaciones amorosas.
>Ahora el único freno contra la poligamia es la "dignidad de la mujer", que se esgrimiría como indisponible frente a aquellas a las que no les importase compartir marido.
Serás machista. ¿Por qué das por supuesto que la poligamia ha de ser un hombre y varias mujeres?. ¿No puede ser una mujer y varios hombres?.
>Pero parece que a nadie le preocupa la dignidad de la familia.
Más bien parece que el resto de la gente tiene una idea diferente de lo que es "digno" y de lo que es "familia".
>Es hipócrita: permitimos uniones contra natura, minoritarias en nuestra sociedad, y les negamos a los inmigrantes sus uniones tradicionales que, siendo incorrectas, al menos no carecen de fines.
¿Ya tenías que pasar al insulto?. ¿Quien niega a los inmigrantes sus uniones?.
>Debo insistir: los gays no buscan ser naturalmente iguales que el resto de parejas, porque es imposible, ya que su condición física y espiritual se lo niega.
Es que el problema que se plantea no es físico ni espiritual, sino social y legal.
>Buscan que esas parejas sean iguales a ellos: eso sí es posible, y la ley aquí es sólo un instrumento para perpetuar esa práctica marginal.
Eso es una tontería suprema.
>No deja de ser sintomático el que muchos os hayáis tomado a modo de cruzada la invención de derechos, queriendo dotar de una dignidad especial a quien de por sí no la tiene.
No me he inventado nada. Esos derechos están recogidos en la declaración de derechos del hombre y en la Constitución Española.
Y dignidad especial no; solo dignidad.
>Sólo hacer notar que el "amor homosexual", como el supuesto amor de los animales, carece de fines conscientes o inconscientes.
Eso hay que demostrarlo.
>Con la misma autoridad con que hoy se casan hombres con hombres y mujeres con mujeres, podrían "casarse" caballos con yeguas y hasta yeguas con novillos, amparándose la extravagancia en la libre voluntad del campesino.
En realidad siguiendo tus argumentos, los animales deberían tener más derecho al matrimonio que las personas porque su "amor animal" tiene como fin la reproducción en todos los casos.
>Ahora bien, el consentimiento sin derecho no obliga a terceros, pues es pacto entre criminales
¿Como?, ¿a quien estás llamando criminal?.
>y España y Portugal bien pueden dividirse el mundo en Tordesillas, que el mundo seguirá su curso.
Y la Iglesia podrá ponerse como se quiera que idem.
La diferencia es que por el camino que va, seguirá perdiendo poder como lo ha estado haciendo en los últimos años. JP II en sus últimos momentos de lucidez reconocía estar preocupado por la "ola de laicismo" que "azota el mundo". Pues os aseguro que por esa vía, el laicismo será cada vez mayor porque la Iglesia está perdiendo la capacidad para comunicarse con sus fieles, está perdiendo la autoridad y la credibilidad y esto solo puede conducir a la pérdida de poder.
Y yo contento, por supuesto.:-)
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| De: chiz |
Fecha: 2005-05-21 17:41 |
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¡Blagdaros!
Me quito el capirote de necio ante su exposcion.
Saludos y gracias por ahorrarme la contestacion a Irichc.
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| De: BLAGDAROS |
Fecha: 2005-05-21 23:40 |
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Pues te has perdido la contra y la contrarrespuesta porque como este friki ha ido dejando su mensaje en cadena por ahi adelante, le he ido pegando mi respuesta por ahi adelante. De momento, está en mi blog y en el de Akin, donde ha tenido más repercusión.
Después de un par de comentarios cruzados más, estoy convencido de que este tío tiene un serio problema mental y de que es un homosexual reprimido.
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| De: irichc |
Fecha: 2005-06-09 01:13 |
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http://www.hispaip.com/~redgirl/showthread.php?t=238
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| De: Akin |
Fecha: 2005-06-11 00:29 |
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Está bien eso de dejar un enlace a un foro cerrado, así nadie puede llevarte la contraria.
Pero te vuelvo a insistir en lo mismo, dices que se puede discriminar a homosexuales porque la DUDDHH establece una lista cerrada de causas de discriminación, entendiendo que se puede dicriminar por otras no listadas.
Aparte de ser una solemne tontería (un texto de ese tipo no puede aspirar a ser exaustivo) mientes:
1. Toda persona tiene todos los derechos y libertades proclamados en esta Declaración, sin distinción alguna de raza, color, sexo, idioma, religión, opinión política o de cualquier otra índole, origen nacional o social, posición económica, nacimiento o cualquier otra condición.
Establece la no discriminación por algunas cosas concretas y deja la lista abierta. Y eso es el artículo 2º...
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| De: irichc |
Fecha: 2005-07-03 04:10 |
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El fútbol pronto dejará de ser un privilegio.
Tras largas deliberaciones la FIFA decidió al fin que a partir del mes de julio se encuadrarán dentro de este deporte “no sólo las concepciones futbolísticas más tradicionales”, consistentes en meter el pedazo de cuero con los pies entre tres palos, sino que “también se dará cabida al juego libre con las manos”, quebrándose de este modo el tabú histórico que excluía dichas actitudes de las reglas.
La medida viene propiciada por las quejas de los colectivos que consideran que su derecho a jugar con todas las extremidades se ve lesionado por la restricción “antinatural” a las inferiores. En relación al tema su portavoz en España comunicó a esta agencia que “si Maradona pudo hacerlo y fue válido, ¿por qué a nosotros se nos discrimina?”.
La Federación ha tenido que ceder igualmente a las presiones de los grupos que, en buena lógica, exigían la supresión de otro prejuicio, quizá el principal y más ominoso, es a saber: que se requiere una pelota, dos equipos y un campo para que el partido pueda celebrarse. Esta consideración, bien mirado gratuita, quedará abolida definitivamente gracias a la legislación en trámite.
A pesar de las quejas de ciertos sectores poco aperturistas, las autoridades competentes han insistido en la importancia de no variar la denominación “fútbol”, que, gracias a su nuevo significado, englobará prácticas hasta ahora marginadas de la esfera futbolística, como el balón bolea, el lanzamiento de jabalina o el póquer. Todo ello, dicen, en aras de la igualdad más escrupulosa y del derecho a marcar goles, deducido espiritualmente del derecho a la libertad de movimientos.
Los jubilados artríticos están de enhorabuena. Si bien su incapacidad física hacía imposible que se integrasen a las ligas de balompié, en cuestión de semanas serán tan válidos como el que más para emular a Ronaldinho. Sin moverse de la silla, por supuesto, y partiendo la baraja de naipes mientras las enfermeras hacen la ola.
Saludos.
Daniel.
http://www.miscelaneateologica.tk
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| De: BLAGDAROS |
Fecha: 2005-07-03 09:04 |
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¿Y a mi que coño me importa el fútbol?
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| De: Greg |
Fecha: 2005-07-09 21:47 |
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Hola,
Sólo avisaros que el elemento llamado Irichc / Daniel es un troll de la blogosfera.
Más información en
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